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¿Cómo describir mis fortalezas y debilidades? Guía detallada

September 11, 2020

La mejor forma de describir tus fortalezas y debilidades es preguntarle a alguien que te conozca muy bien o que haya trabajado contigo. Lo más probable es que el entrevistador te pregunte acerca de ellas a lo largo de la reunión, y la seguridad con la que respondas puede ser el factor clave para lograr el puesto de trabajo.

Más allá del valor añadido que ofrece en un proceso de selección, formularte esta pregunta también puede ser de utilidad en el ámbito laboral o académico. Conocerte mejor, con tus puntos positivos y negativos, te permitirá escoger con mayor criterio las tareas para las que estás más capacitado y ahondar en tus debilidades para mejorarlas.

Sin embargo, antes de proseguir con este tema, necesitas entender el significado de las fortalezas y debilidades.

¿Qué son fortalezas y debilidades?

Las fortalezas son virtudes, rasgos positivos y capacidades personales. Por el contrato, las debilidades son defectos, rasgos negativos e incapacidades de cada persona. Ambas pueden variar según el entorno y las circunstancias en los que se desarrollen.

Por ejemplo, una virtud o defecto puede destacar mucho en una empresa, mientras que puede pasar desapercibida en otra, ya que no aporta ningún valor añadido. También influye el momento en el que se empleen, porque una fortaleza puede verse superada por una debilidad. Por otra parte, un defecto puede pasar desapercibido si sale a la luz en el momento adecuado.

Tipos de debilidades

Siempre es recomendable comenzar hablando de las debilidades en una entrevista de trabajo. Así finalizarás tratando los aspectos positivos que pueden aportar tus fortalezas. Cuando hables de los puntos débiles, escoge siempre aquellos con menor relevancia para el puesto de trabajo al que aspiras. Comunícate con claridad y asegura que estás trabajando en mejorarlas. A continuación, te facilitamos un listado, organizado por categorías, para que puedas relacionar mejor tus puntos menos destacados:

  • Cognitivas: falta de creatividad, desinterés, falta de perspectiva, cierre de mente y desgana por aprender.
  • De valor: dejadez, exceso de autocrítica, debilidad, desánimo, cobardía, flaqueza y apatía.
  • Humanas: timidez, falta de empatía, descortesía, falta de sensibilidad, desatención, desorden, antipatía, impaciencia, falsedad, incoherencia, intolerancia, insolencia e imprudencia.
  • Racionales: carencia de liderazgo, miedo por iniciar nuevos retos, incapacidad de delegar tareas, falta de aptitud para asumir responsabilidad e insuficiencia para trabajar en equipo.

Tipos de fortalezas

Hablar de las fortalezas tras el impacto negativo provocado por las debilidades dará un cierre positivo al bloque. Has de escoger aquellas fortalezas que te destaquen como candidato y que estén relacionadas con la descripción del trabajo. Intenta ser humilde y específico con tus respuestas. Trata de agrupar tus puntos fuertes por componentes para que puedas usarlos de la forma adecuada, así como amplificar su valor. Te proponemos el siguiente listado de virtudes:

  • Cognitivas: creatividad, entusiasmo, curiosidad, perspectiva, apertura de mente y ganas de aprender.
  • De valor: persistencia, atención al detalle, flexibilidad, versatilidad, resiliencia, motivación, superación, decisión y asertividad.
  • Humanas: inteligencia social, amabilidad, empatía, simpatía, sensibilidad, saber escuchar, paciencia, sinceridad, coherencia, humor, perdón, humildad y prudencia.
  • Racionales: liderazgo, trabajo en equipo, delegación de tareas y aptitud para asumir responsabilidades.

¿Cuáles son mis fortalezas y debilidades?

Es necesario que conozcas tanto tus puntos fuertes como débiles. Solo así podrás potenciar lo bueno y mejorar, en la medida de los posible, lo malo. Hay diferentes métodos para determinar las fortalezas y debilidades personales:

  • Análisis DAFO personal: se trata de identificar tus fortalezas (puntos fuertes) y debilidades (puntos negativos), así como las oportunidades que se te pueden presentar por medio de ambos.
  • La ventaja de Johari: se trata de recopilar las fortalezas y debilidades que detectas junto a tu entorno (área pública), las que los demás te asignan, pero que desconocías (área ciega), las que detectas tú mismo, pero ocultas al resto (área privada) y las que ni tú ni los demás conocéis y pueden aflorar a través del estudio de las anteriores (área desconocida).
  • Test de fortalezas y debilidades personales: existen test creados por instituciones y organismos para revelar cuáles son tus fortalezas y debilidades personales.
  • Coaching: a través de la ayuda de profesionales podrás autoevaluarte, lo cual será de mucha ayuda para determinar tu verdadera identidad y las metas que quieres perseguir.

¿Cómo potenciar mis fortalezas y reducir mis debilidades?

Una vez hayas reconocido tus fortalezas, es hora de trabajarlas con el objetivo de potenciarlas, ya que aumentarán tus posibilidades de lograr el puesto al que aspiras. Debes empezar pensando en tus límites y establecer un plan de trabajo en el que registres los avances que vayas experimentando. Además, evaluar ese plan formará parte del desarrollo de tus fortalezas, ya que puede que no esté funcionando de la forma adecuada. Es una forma de perder el miedo a mejorar.

La propia actividad laboral, a través de su desempeño, te pondrá en escenarios en los que demostrar el desarrollo de tus virtudes y hacerlas evolucionar. Por el contrario, tus defectos también podrían salir a relucir, sobre todo si no consigues controlar impulsos y reacciones negativas. En ambos casos, se pueden simular situaciones para desarrollar liderazgo, mejorar la paciencia o potenciar la confianza. Ponerte en distintos supuestos y meditar qué reacciones y respuestas son las más adecuadas te ayudará el día de mañana a enfrentar cualquier tipo de situación por compleja que sea.

Por ejemplo, puedes potenciar tu curiosidad y creatividad dibujando o leyendo. Asimismo, los ejercicios de meditación mejorarán tu paciencia, ya que permiten tener la capacidad para dejar la mente en blanco. De esta manera, evitarás preocupaciones.

Es fundamental que identifiques tus fortalezas y debilidades, y que puedas clasificarlas para que entiendas mejor su concepto y te puedas ver reflejado en ellas.

Cómo expresar debilidades en una entrevista laboral

Tienes que exponer claramente tu debilidad y complementarla con un ejemplo concreto en el que haya quedado patente. Aunque pienses que te pone en una situación de desventaja, en realidad le transmitirás al entrevistador una visión clara del conocimiento que tienes de ti mismo. Por tanto, puedes convertir un punto débil en algo positivo a ojos del entrevistador.

Puedes describir tus debilidades en una entrevista de trabajo desde dos perspectivas diferentes:

  • Rasgos de personalidad: reflejan tu forma de aplicarlos en el ámbito laboral poniendo ejemplos de logros conseguidos gracias a tus habilidades personales.
  • Habilidades y capacidades: muestran capacidades que has adquirido gracias a tu experiencia profesional.

Ejemplos de debilidades para una entrevista laboral

Rasgos de personalidad: «Soy excesivamente crítico conmigo mismo. A veces, no asumo que puedo cometer errores, e incluso cuando he hecho un buen trabajo no me quedo satisfecho conmigo mismo. Para solucionarlo, llevo unos meses dándome pequeñas recompensas y asimilando que los detalles en los que puedo mejorar son enseñanzas para el futuro, por lo que ahora lo veo de una manera más constructiva y positiva».

Habilidades y capacidades: «En ocasiones, necesito más tiempo que otras personas para aprender a manejar algunas herramientas informáticas. Todo se debe a que siempre quiero saber por qué sucede cada proceso, ya que quiero ser el primero en solucionar cualquier error que me pueda encontrar en el software. Se trata de adquirir un conocimiento exhaustivo del programa para poder detectar lo más rápido posible cualquier anomalía y resolverla de inmediato».

Cómo expresar fortalezas en una entrevista laboral

Tras el tono amargo de las debilidades, llega el momento de sacar a relucir tus fortalezas. Es básico que no cites varias de poca importancia. En cambio, es mejor destacar uno o dos puntos fuertes que sean relevantes para el puesto, y en los que, además, puedas ofrecer ejemplos específicos. También es importante que no seas humilde o arrogante, o que muestres un tono demasiado informal.

Ejemplos de fortalezas para una entrevista laboral

Rasgos de personalidad: «Soy una persona muy empática, motivo por el que siempre he asumido roles de coordinador en equipos de trabajo y mis jefes se han apoyado en mí en numerosas ocasiones. Además, mi empatía me ha permitido conocer mejor a las personas con las que he trabajado y eso me ha permitido realizar un reparto lógico de tareas, asignando siempre cada una a las personas más indicadas para cada cometido».

Habilidades y capacidades: «Siempre quiero ampliar mi conocimiento con nuevas herramientas que puedan facilitar el trabajo diario del equipo, que consigan traer mejores procesos de trabajo y que logren aliviar la carga de tareas pendientes. Entiendo que hay una amplia gama de programas informáticos por descubrir y que nos puedan revelar las claves para mejorar el funcionamiento de la empresa».

Ahora que ya conoces la importancia de detectar tus fortalezas y debilidades, cómo mejorarlas y de qué manera expresarlas en una entrevista de trabajo, cuentas con más armas y argumentos para afrontar el próximo proceso de selección o un ascenso en tu trabajo. La clave está en conocerte más y mejor.

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