Empezar en un nuevo trabajo

El período de prueba en el contrato de trabajo en España

May 24, 2021

Entrar por primera vez en el mercado laboral puede convertirse en algo confuso, ya que al aceptar una oferta de trabajo estás, de forma automática, adscribiéndote a una cantidad de condiciones que puede que, quizás, ni siquiera sepas que existen, como contratos, impuestos, prestaciones o responsabilidades. Por ello, queremos enfocarnos en dos de los aspectos más importantes a la hora de aceptar o no una propuesta: el período de prueba y los tipos de contratos laborales.

¿Qué es el período de prueba y cómo cambia en cada contrato?

Lo primero que tienes que saber es que el período de prueba es un plazo que se da al inicio de un contrato de trabajo con el objetivo de que tanto el empleado como la empresa puedan romper la relación laboral sin incurrir en consecuencias negativas. Es decir, se trata de un tiempo designado para que puedas decidir si ese trabajo es o no para ti.

Si antes de que acabe el período de prueba decides que no te gusta el ambiente laboral, las responsabilidades o cualquier otro factor, puedes comunicar tu deseo de romper la relación laboral sin ningún inconveniente. Ten presente que esta es una figura de doble vía, lo que quiere decir que, si bien tú puedes tomar la decisión de irte de la organización, tu empleador también puede rescindir el contrato sin tener que indemnizarte por ello.

Las normas para cada tipo de contrato pueden variar en función de los acuerdos del convenio colectivo, la duración del contrato o las condiciones especiales como la que veremos más adelante en el contrato de relevo.

¿Dónde puedes ver el período de prueba de tu contrato?

Las condiciones específicas del cargo para el que se te ha contratado suelen discutirse desde el momento mismo en que se ha llevado a cabo la entrevista de trabajo, pero si no es ese el caso, puedes consultar la copia que te hayan dado de tu contrato laboral.

¿es obligatorio el período de prueba?

Ahora bien, si has revisado el documento y no ves ningún apartado acerca del período de prueba, no te preocupes. Esto se debe a que el período de prueba no es obligatorio para todos los contratos y, por tanto, puedes inferir que para tu cargo no es necesario descubrir si eres la persona adecuada para el puesto.

¿Cuánto dura el período de prueba?

Así como el período de prueba no es obligatorio, tampoco tiene una duración fija y estandarizada, sino que las condiciones cambian dependiendo de dos factores específicos: el tipo de trabajador y el tipo de contrato que se haya firmado.

Según el tipo de trabajador

En este caso, podemos decir que, para técnicos titulados, la duración del período de prueba no podrá exceder los 6 meses. Por su parte, para el resto de los trabajadores, este tiempo pactado no podrá superar nunca los 2 meses.

Según el tipo de contrato

En España hay 4 tipos de contrato de trabajo y estos se dividen, a su vez, en subcategorías más específicas determinadas por intensidad horaria, estacionalidad o algunos casos especiales.

Contrato indefinido

El contrato a término indefinido es aquel en el que ambas partes, empleado y empleador, firman con fecha de inicio, pero sin fecha de terminación. Es el contrato que percibimos como más estable y por ende más deseado, pero en España no todos los contratos indefinidos cuentan con las mismas condiciones, ya que hay 3 modalidades muy diversas:

Contrato a jornada completa

Esta es la modalidad de contrato que acabamos de mencionar, la cual se percibe como la más estable y deseada, ya que al tener un contrato a jornada completa el empleado obtiene retribuciones mucho mejores que las percibidas en otros contratos. Es decir, se cotiza más a la seguridad social y, por ello, se suelen reciben mayores prestaciones.

Tener un contrato a jornada completa significa que el empleado tiene que cumplir con la jornada laboral máxima establecida por la ley. En España el tope máximo es de 40 horas semanales, o de 8 horas diarias en promedio.

En cuanto al período de prueba en esta modalidad de contrato, podemos acogernos a lo dicho con anterioridad: 6 meses como máximo para técnicos titulados o 2 meses para el resto de los trabajadores.

Contrato a tiempo parcial

Los contratos a tiempo parcial nacieron con la intención de convertirse en la alternativa ideal para compaginar el trabajo con la formación, de modo que los estudiantes pudieran adquirir experiencia laboral sin tener la necesidad de dejar sus estudios. Gracias a ello, pueden titularse y, además, estar ya vinculados al mercado de trabajo.

En cuanto al período de prueba en este tipo de contratos, existen las mismas condiciones mencionadas en el contrato a jornada completa, y a ellas se suma una adicional: no podrá durar más de 3 meses para los trabajadores de empresas con menos de 25 empleados.

Contrato fijo discontinuo

El contrato fijo discontinuo es un contrato indefinido y estable pero discontinuo en el tiempo. Es decir, que el contrato que se firma con la empresa no tiene fecha de finalización y, por ende, podemos decir que es un contrato a término indefinido, pero cuenta con la particularidad de que no se trabaja durante todo el año.

Los empleos que dependen de la temporada escolar, por ejemplo, suelen contratarse bajo este modelo ya que su labor depende de que los estudiantes estén activos en el curso. Por su parte, los conductores de autobús o monitores de instituto cuentan con contratos indefinidos, pero no trabajan durante todo el año.

El período de prueba estipulado para el contrato fijo discontinuo es el mismo que el del contrato a tiempo parcial.

Contrato temporal

Los trabajadores con contrato temporal tienen los mismos derechos que los trabajadores con contrato indefinido. La única diferencia es que en el contrato temporal están estipuladas tanto la fecha de inicio del contrato como la fecha de finalización de este. Dentro de los contratos temporales podemos encontrar 3 subcategorías que cuentan con las mismas condiciones en cuanto al periodo de prueba.

Por ello, se cumplen las 3 características mencionadas con anterioridad y se suma una específica para este tipo de contratos: en el supuesto de que el contrato temporal no sea mayor a 6 meses el periodo de prueba no podrá exceder un mes, a menos que se haya establecido alguna condición especial en el pacto colectivo.

Contrato temporal a jornada completa

Es un contrato que, aunque tenga una fecha de finalización determinada, no tiene tope de horas de trabajo más allá de las estipuladas por la ley. Un empleado con contrato a jornada completa trabajará, por tanto, un máximo de 40 horas semanales o de 8 horas diarias en promedio durante el plazo de su contrato.

Contrato temporal a tiempo parcial

Las condiciones del contrato temporal a tiempo parcial no varían con respecto de las condiciones del contrato temporal a jornada completa, con excepción del número de horas trabajadas, claro está. El número de horas podrá ser variable siempre y cuando sea menor al número máximo de horas aprobadas por la ley, que en este caso son menos de 40 horas semanales o de 8 horas diarias en promedio.

Contrato de relevo

Un contrato de relevo es el que se celebra cuando un empleado de la compañía está próximo a jubilarse y, por ello, accede a la jubilación parcial con una reducción de la jornada laboral de hasta un 75%.

Si el contrato de relevo se celebra como consecuencia de una jubilación parcial, tendrá carácter de contrato indefinido o, como mínimo, igual al tiempo que le falte al trabajador sustituido para alcanzar la edad de jubilación ordinaria.

La jornada laboral en el contrato de relevo podrá ser completa o parcial, aunque como mínimo deberá ser igual a la reducción de la jornada acordada por el empleado que ha accedido a la jubilación parcial. No existen condiciones especiales para determinar el periodo de prueba en los contratos de relevo, por lo que los topes máximos son los mismos expuestos con anterioridad.

Contrato para la formación y aprendizaje

Este tipo de contrato es el que se celebra con el objetivo de que la persona contratada aprenda un oficio tanto de manera teórica como práctica. El empleado pasará una parte de su tiempo en la empresa en jornadas lectivas y otra parte de este en jornadas prácticas.

El tiempo de trabajo no podrá ser mayor al 75 % durante el primer año y de 85 % durante el segundo y tercer año.

El período de prueba para este tipo de contrato será inferior a 3 meses si la empresa tiene menos de 25 empleados, y nunca superior a los 2 meses para el resto de casos.

Contrato de prácticas

El contrato de prácticas es aquel que tiene como objetivo la obtención de la práctica profesional exigida por los centros de educación a los estudiantes de últimos años de carrera.

La duración del contrato de prácticas no podrá ser inferior a 6 meses ni mayor a 2 años, y el período de prueba determinado para este tipo de contratos dependerá del tipo de certificado que tengan los trabajadores: periodo de prueba de un mes para los empleados que cuenten con un título de grado medio o certificado de profesionalidad nivel 1 o 2, y periodo de prueba de 2 meses para los trabajadores que tengan título de grado superior o de certificado de profesionalidad nivel 3.

Relacionados

Ver más 

¿Qué es el convenio colectivo de trabajo?

El convenio colectivo regula los deberes y derechos, es decir, es un acuerdo suscrito entre la empresa o patronal y los representantes de los trabajadores.

Categorías profesionales, grupos profesionales y condiciones laborales

La categoría profesional clasifica las ocupaciones en base a la capacitación y aptitudes del trabajador. El grupo profesional atiende a las funciones del puesto.