Qué hacer cuando tus compañeros de trabajo no te quieren

Por Equipo editorial de Indeed

Publicado el 8 de agosto de 2022

El equipo editorial de Indeed está formado por un grupo diverso de escritores, expertos en diversas materias e investigadores de gran talento que cuentan con información y extensos conocimientos sobre Indeed para ofrecer consejos útiles que te servirán de guía para labrarte una carrera profesional.

¿Qué puedes hacer cuando tus compañeros de trabajo no te quieren, te ignoran o rechazan? Encontrarte todos los días con un entorno laboral hostil puede pasar factura tanto a nivel personal como profesional, ya que puede provocar episodios de ansiedad, estrés y baja productividad. Sin embargo, a veces no es posible renunciar al empleo y la única salida es aprender a gestionarlo.

En este artículo, te explicamos qué opciones tienes cuando tus compañeros de trabajo no te quieren para que intentes mejorar la relación laboral. Además, te ofrecemos una serie de consejos que te ayudarán a sobrellevar esa situación.

¿Cómo saber que no te quieren en tu trabajo?

Quizás sientes que te están dejando de lado y no entiendes por qué, lo cual puede resultar muy frustrante. Sin embargo, si quieres asegurarte de que tu intuición es correcta, estas son algunas señales que podrían indicarte que algo no va bien con tus compañeros:

  • Evitan el contacto visual mientras hablan contigo.

  • No te sonríen nunca.

  • Responden con monosílabos.

  • Te dejan al margen en las bromas.

  • Son cortantes.

  • Te echan la culpa cuando algo sale mal.

  • Están a la defensiva contigo.

  • Quedan entre ellos y no te avisan.

  • No te preguntan por tu vida personal.

  • Se inventan rumores sobre ti.

  • Siempre están en desacuerdo, aunque tengas buenas ideas.

  • Se atribuyen méritos por tu trabajo.

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¿Cómo actuar cuando te hacen el vacío en el trabajo?

Sentir que te dan de lado es duro, sobre todo cuando tienes que lidiar con ello gran parte del día. Veamos qué podrías hacer para intentar mejorar las relaciones con tus compañeros.

Mantén la calma

Aunque puede parecer un consejo difícil de aplicar dadas las circunstancias, tómate tu tiempo para interiorizarlo porque puede resultar efectivo. Las personas que mantienen la calma transmiten confianza y autocontrol. Si pierdes los nervios ante compañeros que te ocultan información o frente a subordinados que no te hacen caso y acuden a un superior en lugar de a ti, perderás también autoridad.

Además, si la intención de tus compañeros es alterarte con su actitud, es probable que dejen de hacerlo al comprobar que no surte efecto.

Pide opinión

Piensa en aquellos familiares, amigos o compañeros de trabajo que hayan pasado por tu misma situación o mencionado un caso similar en el pasado. Plantéales tu problema y escucha sus consejos. Lo más probable es que sientas un gran alivio al compartir tu experiencia y contar con el apoyo de los demás.

Cultiva relaciones genuinas

Intenta conectar con tus compañeros a nivel personal. Interésate por su vida y aficiones más allá del mundo laboral. Si percibes que no quieren establecer vínculos personales o que se sienten incómodos compartiendo su intimidad, respétalo y acéptalo con amabilidad. Al menos has puesto de tu parte para que el clima laboral sea más agradable.

Sé amable

Trata a los compañeros con respeto y amabilidad. ¿Con quién preferirías trabajar? ¿Con una persona que realiza comentarios sarcásticos, responde con dureza, critica y deja en ridículo a los demás? ¿O con alguien que sonríe, hace cumplidos sinceros, pide las cosas por favor y da las gracias?

El hecho de que tus compañeros no sean amables contigo no significa que tú debas hacer lo mismo. Además, si actúas con cortesía y haces caso omiso de su negatividad, puede que cambien su actitud hacia ti.

Ofrece ayuda a tus compañeros

Deja claro que estás disponible si necesitan tu ayuda, como en circunstancias excepcionales de sobrecarga de trabajo o cuando tengan dificultades con una tarea. Esto reforzará la confianza y el espíritu de equipo. No obstante, es recomendable que establezcas unos límites para que nadie se aproveche de tu buena disposición.

Sé realista en tus relaciones profesionales

Si bien es fundamental cultivar las relaciones y conectar con los compañeros de trabajo a nivel personal, también lo es tener unas expectativas realistas. Ser amable e interesarte de forma sincera por los demás contribuye a que las relaciones sean cordiales y más cercanas, pero eso no significa necesariamente que acabe forjándose una gran amistad.

¿Qué hacer si ya has intentado mejorar la relación con tus compañeros?

Si has puesto en práctica los consejos que te hemos ofrecido, pero tus compañeros siguen dándote de lado, estas sugerencias podrían ayudarte a sobrellevar mejor tu día a día:

Recuerda tus cualidades

Cuando nos sentimos rechazados, tendemos a pensar en negativo y no en nuestra propia valía. Recuerda siempre las cualidades, conocimientos y habilidades que hicieron que te eligieran para este puesto de trabajo.

Piensa en las personas que te aprecian

Para mantener una actitud lo más positiva posible, piensa en las personas que te aprecian. El trabajo es un apartado muy importante en tu vida, pero no es el único.

Céntrate en lo que depende de ti

En el trabajo, como en todos los ámbitos de la vida, hay cosas que puedes cambiar y otras que no. Céntrate en lo que depende de ti, como ser más amable o pedir ayuda a otras personas de tu entorno. Y a la inversa: intenta aceptar lo que no puedes modificar, como el mal carácter de otra persona.

Prevé los desencuentros

Anticípate a los momentos difíciles para que no te pillen por sorpresa. Crea una especie de rutina para cuando te enfrentes a una situación tensa, como respirar profundamente y contar hasta cinco antes de responder.

Aprende a sobrellevar

Una vez has llegado a este punto, sabrás que hay aspectos que puedes cambiar y otros que no. No puedes hacer nada si, a pesar de hacer bien tus tareas, no te quieren en el trabajo. Aprender a sobrellevar la situación le restará carga emocional.

Toma distancia cuando lo necesites

Para preservar tu energía y tu salud mental, toma distancia aprovechando los descansos en el trabajo, yendo a almorzar a un sitio agradable o, incluso, optando por el teletrabajo si te lo permiten en tu empresa.

Acude a tu superior

En última instancia y en caso de que la situación se volviera insostenible y pudieses estar padeciendo el síndrome de agotamiento profesional, tienes la opción de hablar con tus superiores. Si ves que el mal ambiente laboral está pasando factura a tu estado de ánimo y a tu desempeño en el trabajo, cuéntaselo a tu superior. Quizás pueda ofrecerte una solución o reubicarte en otro puesto.

Si has llegado al punto de plantearte dejar tu trabajo y buscar otro nuevo, intenta siempre quedar bien con la empresa porque nunca sabes qué te deparará el futuro.

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¿Qué puedes hacer si solo tienes problemas con una persona en el trabajo?

Las siguientes recomendaciones podrían ayudarte a gestionar esta situación:

Identifica el problema

El primer paso consiste en ponerte en el lugar de la otra persona. Es un ejercicio que requiere de un esfuerzo por tu parte porque no resulta fácil empatizar con alguien que te está incomodando en el trabajo.

Investiga si esa persona se lleva mal con otros compañeros o si solo se comporta así contigo. A continuación, trata de identificar la raíz del problema, quizás esté sufriendo una mala situación familiar o simplemente es una persona conflictiva sin habilidades sociales.

Habla con esa persona

Pregúntale en privado y con calma si tiene algún problema contigo y, de ser así, de qué se trata. Quizás has pasado por alto un incidente que le ha molestado o tal vez has malinterpretado su comportamiento y, en el fondo, todo está bien.

Mantén la distancia

Si realmente existe una enemistad imposible de solucionar mediante el diálogo, reduce el contacto con esa persona en la medida de lo posible.

Céntrate en tu trabajo

Es fundamental que sigas realizando tus tareas con la misma eficacia que antes, ya que, además, te ayudará a olvidarte de los problemas. En este sentido, te vendrá bien relativizar y pensar que no es posible llevarte genial con todo el mundo y que tus compañeros de trabajo no tienen por qué ser tus amigos.

Trabajar en un ambiente negativo es duro, pero a veces contamos con más recursos de los que creemos para gestionar la situación. Recuerda que es importante relativizar y que, si necesitas mantener ese empleo, quizás deberías centrarte en las cosas positivas que te aporta, como el sueldo o la satisfacción de hacer algo que te gusta. Esperamos que los consejos que hemos compartido contigo en este artículo te ayuden a mejorar tus relaciones laborales o, al menos, a conseguir que sean más llevaderas.

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