Cómo motivarse en el trabajo

Por Equipo editorial de Indeed

Actualizado el 23 de octubre de 2022

Publicado el 30 de septiembre de 2021

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Reconozcámoslo. Saber cómo motivarse en el trabajo no siempre es fácil. Pero no te preocupes, nos pasa a todos. Supongo que habrás leído la famosa cita “Encuentra un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un solo día de tu vida”. Suena bien, sí, pero dudo que haya alguien a quien no le haya parecido aburrido su trabajo o le haya costado levantarse por la mañana al menos una vez en la vida.

Todos tenemos días en los que nada nos gustaría más que darnos la vuelta y seguir durmiendo, incluso aquellos que tenemos la suerte de que nos encante lo que hacemos. Sin embargo, no todo son malas noticias. Superar ese letargo es una habilidad que puede desarrollarse, como cualquier otra. Vamos a analizar por qué es tan importante la motivación en el trabajo y cómo podemos alcanzarla e integrarla en la cultura laboral.

¿En qué consiste la motivación?

Todos trabajamos por necesidad, dirás. Pensar en ir al trabajo “por gusto” puede sonar contradictorio. Sin embargo, muchos disfrutamos del trabajo gracias a nuestra motivación. Pero ¿qué es exactamente la motivación? La fuerza motivadora es la energía que empleamos para realizar una tarea. Puede describirse como el ánimo o el entusiasmo con el que hacemos algo. Este dependerá del objetivo propuesto: la meta final o intermedia que queremos alcanzar.

En el trabajo puede ser lograr un proyecto o un objetivo, un ascenso o incluso el hecho de ganar dinero en forma de nómina a final de mes. Si carecemos totalmente de motivación, es casi imposible que nos sintamos capaces y estemos deseosos de realizar ciertas actividades necesarias para el cumplimiento de objetivos. Estar motivado y tener automotivación significa que el nivel de resistencia hacia cierta actividad o tarea es mínimo o prácticamente cero. En otras palabras, la motivación es aquello que ocurre cuando de hecho te gustaría hacer algo y hasta estás deseando hacerlo.

¿Es posible motivarse en el trabajo?

Estar siempre motivado es difícil, sí, pero no imposible. Eso no significa que siempre quieras ir a trabajar. Muchas personas, cuando están desanimadas, pronuncian frases como “Hoy no estoy motivado” o “No me siento motivada para empezar o para hacer esto”. Hay quienes piensan que siempre deben sentirse motivados y que es completamente necesario para conseguir lo que quieren.

Sin embargo, la motivación no es una simple emoción. Eso se llama entusiasmo o inspiración y puede durar tan solo un momento. Piensa en alguien que va a una charla motivacional, por ejemplo, y sale de allí emocionado y con muchas ganas de hacer algo. Días más tarde, esa emoción ya no es tan grande y las ganas pueden no ser las mismas. Eso no es la motivación. Maurino M. Loyola, en el blog Vida Épica, nos cuenta que “la motivación es algo más grande que una simple emoción pasajera. Es algo que permanece dentro de ti siempre. Algo que te impulsa a continuar y perseverar con una disciplina inquebrantable aun cuando las circunstancias no te favorecen”.

Por eso, prefiere llamarlos motivos y no motivación. Los motivos son lo que te hacen moverte, sea cual sea tu situación y sin importar por lo que estés pasando en ese momento. Son tu por qué vital; la razón por la que haces lo que haces cada día con ganas de entregar lo mejor de ti. Cuando tienes unos motivos claros por los que trabajar, te levantas con ganas de enfrentarte al nuevo día aun cuando el día anterior no haya sido el mejor de todos. Así que, ya sabes, para encontrar esa motivación, ¡encuentra tus motivos!

¿Cómo puedo motivarme en el trabajo?

Hay muchas formas de mantener la motivación o encontrar esos motivos de los que hablamos. Lo importante es reconocerlos y llevarlos a cabo de forma consciente. Los beneficios personales de la automotivación bien merecen la pena el esfuerzo.

  • Establece objetivos personales: no basta con prometer que lo tendrás todo hecho al final del día. Verte con grandes montañas de trabajo aún por hacer puede ser un gran desmotivador y puede incluso llegar a agobiarte. Lo mejor es dividir el trabajo en objetivos manejables que puedas ir tachando, de uno en uno, hasta tenerlo todo hecho. Si divides las tareas en otras subtareas más pequeñas, no solo te resultará más sencillo llevarlas a cabo, sino que aumentará tu motivación a medida que las acabas.

  • Crea un sistema para recompensarte: una parte importante de la automotivación en el trabajo es saber cuándo hay que ser disciplinado y cuándo hay que ser amable con uno mismo. Cuando se trata de tareas aburridas y repetitivas, establecer una recompensa puede ser un gran motivador extrínseco. Puede ser tu comida favorita, salir a tomar el aire, ver una película esa noche o cualquier cosa que te funcione.

  • Intenta aprender cosas nuevas: una cosa que puede afectar seriamente a la motivación en el trabajo es el estancamiento. Encontrar formas de retarte es una gran manera de hacer que siga siendo interesante. Puedes aprender nuevas habilidades formales, como dominar un nuevo programa informático, o trabajar en las llamadas soft skills o habilidades personales, como practicar la escucha activa con tus empleados.

  • Cuida tu bienestar: la automotivación en el trabajo es estupenda, pero solo es sostenible si te cuidas. Adopta medidas para llevar una vida saludable, como reducir la comida basura y descansar regularmente para levantarte del escritorio. Si te preocupas por tu bienestar desde el principio, reducirás el riesgo de padecer agotamiento más adelante. Puede que ahora te parezca algo lejano, pero si no te cuidas, llegará el momento en el que tu cuerpo diga que no puede más y te cueste mucho más rendir. Queremos hacer hincapié en esto, porque es importante: cuídate, en serio.

  • Supera tu zona de confort: todos tenemos aspectos de nuestro trabajo que preferimos y algunas cosas que nos cuesta mucho cambiar. Si eres una persona introvertida, por ejemplo, siempre te agotará más la interacción social que a tus compañeros más extrovertidos. Pero cuando sales de tu zona de confort, a veces te encuentras haciendo cosas que no sabías que eras capaz de hacer, lo que puede darte una nueva oportunidad en la vida.

¿Cómo mejorar la motivación de tu equipo?

Si estás a cargo de un equipo y sientes que tus empleados están desmotivados, averiguar cómo recuperar la motivación en el trabajo puede parecer una batalla difícil. Pero, siguiendo estos consejos, puedes dar a los miembros de tu equipo las herramientas que necesitan para que se desarrollen de la mejor manera posible en el ámbito profesional:

  • Permite la autonomía: uno de los mayores predictores del compromiso de los empleados es la autonomía personal. Un gran ejemplo de autonomía es que la gran mayoría de los trabajadores que tuvieron que realizar su trabajo a distancia durante la pandemia fueron igual de productivos, si no más, que en la oficina antes del cierre. Poder abordar el trabajo a su manera permite a los empleados motivarse dando lo mejor de sí mismos. Sentirse autónomos y que son capaces de hacer las cosas por sí mismos aumentará esa motivación.

  • Conectar su trabajo con los objetivos generales: la automotivación en el trabajo puede ser extremadamente difícil cuando uno siente que su trabajo no tiene un impacto para la empresa en general. Sin embargo, si puedes mostrar a los empleados cómo influyen sus tareas en los objetivos y resultados a corto y largo plazo de la empresa, conseguirás darles sentido de participación en el éxito y los logros de la compañía, haciendo que sea algo de lo que se sientan orgullosos.

  • Adopta un enfoque basado en los puntos fuertes: los empleados suelen estar más comprometidos (y, por tanto, automotivados) cuando tienen la oportunidad de utilizar sus puntos fuertes en el trabajo. Por ejemplo, a un camarero le encanta la interacción con los clientes. Conocer los puntos fuertes de tu equipo significa que podrás asignar las tareas a la persona que pueda aportar más pasión al proyecto. Si sabes que alguien tiene don de gentes y disfruta de la interacción con otros, por ejemplo, encomiéndale la tarea de tratar con el público o con personal de otra empresa.

  • Apoya la educación y la formación: a veces, las cosas quedan fuera de nuestras áreas de experiencia. Invertir en la formación de los empleados puede prestar apoyo a tu enfoque de gestión basado en los puntos fuertes, ya que ayuda a los empleados a identificar las habilidades que quieren aprender, aumentando su versatilidad como activos en el lugar de trabajo. Además, se sentirán valorados al tener la oportunidad de seguir aprendiendo.

  • Comunicar, pero no microgestionar: la microgestión y la falta de comunicación son dos extremos igualmente problemáticos. Como gerente o responsable de un equipo, debes establecer las expectativas sobre las tareas que delegas en tu equipo. Pero, como ya hemos comentado en el punto sobre autonomía, los empleados necesitan un margen de maniobra para abordar las tareas a su manera y sentirse útiles. Si sienten constantemente que los tratamos como niños, sin darles ninguna responsabilidad ni confianza, será mucho más difícil que estén motivados y apasionados por lo que hacen.

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