Cómo llegar a tiempo al trabajo: 9 consejos para ser puntual

Por Equipo editorial de Indeed

Publicado el 14 de abril de 2022

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En más de una ocasión has llegado al trabajo después de tu hora. Crees que no volverá a ocurrir, pero siempre hay algún imprevisto que te hace llegar tarde y quedar mal. Sabes que, en un entorno laboral marcado por la competitividad y la productividad, ser impuntual es un factor que las empresas valoran muy negativamente y que te puede acarrear consecuencias graves como sanciones, descuentos salariales o incluso el despido. A pesar de ello, no sabes cómo solucionar el problema. Para ayudarte, te damos 9 consejos útiles sobre cómo llegar a tiempo al trabajo.

1. Identificar dónde está el origen del problema

Si ir tarde al trabajo no es algo anecdótico para ti y se ha convertido en algo más que habitual, es vital que intentes identificar los motivos que te impiden llegar a tiempo. En primer lugar, deberías determinar si el motivo se debe realmente a una mala planificación del tiempo que necesitas para completar las tareas antes de marcharte (cosa que intentaremos mejorar en este artículo) o si, por el contrario, tiene que ver con una actitud personal. Muchas veces, la desmotivación laboral puede generar cierta desidia y ser la causante de que nos esmeremos menos en cumplir con nuestras obligaciones, como ser puntual en el trabajo. Sin este análisis sincero, las medidas que tomes para mejorar el problema podrían resultar poco eficaces.

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2. Planificar bien las tareas y su duración

Si crees que llegas tarde porque no calculas bien el tiempo que necesitas para las tareas previas, es importante que dediques unos minutos a planificarlas mejor. Una buena idea es que escribas una lista con las cosas que sueles hacer antes de irte a trabajar y que, al lado, indiques cuánto tiempo crees que necesitarías para acabarlas sin prisas. Si haces bien este ejercicio, es posible que llegues a dos conclusiones. La primera es que deberías levantarte o prepararte para ir a trabajar mucho antes de lo que pensabas. La segunda es que tal vez algunas tareas no sean necesarias o podrías hacerlas en otro momento del día, lo que nos lleva al siguiente consejo.

3. Dejar preparado todo aquello que necesites

La antelación puede ser tu gran aliada a la hora de llegar a tiempo al trabajo y evitará que te olvides cosas. Dejar todo listo la noche anterior es una gran idea: puedes sacar la ropa que te pondrás al día siguiente, dejar preparada la comida que te llevarás a la oficina u organizar la bolsa de trabajo (o el maletín) con todo lo que vayas a necesitar. También sería interesante que si sueles ducharte antes de irte a trabajar pruebes a hacerlo por la noche. Esta es una de las actividades que más tiempo requiere, pero, si te acostumbras, ganarás muchos minutos por la mañana. Además, si crees que puedes olvidarte algo al salir, sería bueno que lo dejaras a la vista o junto a algún objeto imprescindible, como las llaves.

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4. Saber si tu cronotipo es matutino o vespertino

Parece que no todas las personas segregan melatonina al mismo ritmo, lo que hace que algunas rindan mucho de buena mañana (llamadas popularmente 'alondras'), mientras que otras estén más despiertas por la tarde-noche (los 'búhos'). Si eres de estas últimas y tienes que madrugar, ten cuidado o es más que posible que se te acaben pegando las sábanas.

5. Conseguir despertarte a tiempo

De nada sirve planificar y dejarlo todo preparado si luego nos levantamos tarde. Despertarte después de lo que debes afecta al resto de tareas y favorece que entres en un estado de estrés nada beneficioso desde tan temprano. Para ello, puedes poner en práctica algunas tácticas, como las siguientes:

No posponer la alarma del despertador

Dar vueltas en la cama o intentar dormir 10 minutos más no te ayudará a sentirte mejor durante el día, pero sí puede provocar que llegues tarde al trabajo.

Poner la alarma del despertador 15 minutos antes de lo necesario

Si te ves incapaz de posponer la alarma cuando suene, esta es una alternativa que no afectará a tu puntualidad. También es una opción que puedes probar si prefieres tener un tiempo extra por si surge algún imprevisto, tanto en casa como de camino a tu puesto de trabajo.

Colocar el despertador en un lugar alejado o de difícil acceso

Si el problema es que, cuando suena el despertador, lo apagas de manera casi inconsciente, necesitarás colocarlo en un lugar lo suficientemente cerca como para escuchar la alarma, pero que requiera que te levantes de la cama. Si una mesita alejada no acaba con este problema, siempre puedes optar por ponerlo encima de un armario, donde solo llegarás al subirte al tercer peldaño de una escalera.

Conseguir un despertador con funciones especiales

En caso de que no te haya funcionado la opción anterior, seguro que esta hace que te despiertes. Prueba a adquirir un despertador que tenga más funciones que los tradicionales. Puedes encontrar desde los que simulan la luz del amanecer hasta los que simulan una bomba y emiten una fuerte vibración. Si ni con esas te levantas de la cama, lo mejor será que te bajes alguna aplicación que requiera de acciones complejas para parar la alarma. Completar un puzle, hacer operaciones matemáticas o agitar el dispositivo sin parar son algunas de las opciones disponibles en el mercado hoy en día.

6. Adelantar el reloj

Esta es otra opción que quizás te sirva. Adelantar la hora unos 10 minutos no te perjudicará demasiado en tu vida cotidiana, pero puede ayudarte a llegar al trabajo a tiempo, y eso sí que será muy positivo.

7. Plantearte llegar antes al trabajo

Muchas veces, el factor que nos impide llegar a tiempo al trabajo no es una mala planificación, sino el tráfico descomunal. Si crees que salir media hora antes de casa te evitaría más de una retención, una opción interesante es plantearte llegar antes al trabajo.

Si tu puesto no te permite comenzar antes la jornada laboral, puedes destinar esos minutos extra a tareas que igualmente tendrías que hacer, como revisar el correo o la agenda, o desayunar. Aunque no puedas salir antes del trabajo, seguro que empiezas el día con mucha más tranquilidad.

Ahora bien, si tu trabajo permite cierto grado de flexibilidad horaria, poniendo en marcha esta medida podrías también acabar antes la jornada y todo serían ventajas. En ese caso, deberías consultarlo con tus superiores. Si bien es cierto que muchas empresas todavía son reticentes, cada vez más apuestan por nuevos modelos de trabajo en que la plantilla pueda sentirse más motivada y sea más productiva.

Algunas corporaciones han implantado con éxito la jornada intensiva o el trabajo por objetivos, con resultados muy satisfactorios. Por plantear estas opciones de manera razonable no pierdes nada.

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8. Consultar el estado del tráfico o del transporte público

Normalmente sabemos cuál es el itinerario más rápido y conveniente para llegar al trabajo, pero nunca está de más consultar el estado del tráfico y las incidencias del transporte público en tiempo real. Seguro que más de una vez te has encontrado con que, por culpa de un accidente o una avería en el que parecía el recorrido más corto, has acabado tardando el doble de lo previsto. También, es muy probable que hayas sufrido un retraso importante o un corte de servicio inesperados en el transporte público que te ha arruinado todo el esfuerzo que habías hecho para llegar a tiempo al trabajo. Así pues, dedicar 1 minuto antes de salir de casa a consultar esta información en aplicaciones o páginas web de movilidad puede marcar la diferencia.

9. Crear un hábito y mantenerlo durante 21 días

Desde que en 1960 Maxwell Maltz compartió en el libro Psicocibernética: el secreto para mejorar y transformar su vida la teoría de que el ser humano necesita 21 días para interiorizar un hábito, muchas personas han decidido ponerla en práctica. Aunque esta teoría tiene seguidores y detractores a partes iguales, nada cuesta probarla y quizás te funcione.

Esperamos que estos simples consejos te sirvan para llegar a tiempo al trabajo. Conforme vayas practicando los diferentes trucos que te hemos propuesto, cada vez te costará menos seguirlos. Ya verás que, con un poco de esfuerzo, la impuntualidad pasará a ser cosa del pasado.

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