Desarrollo profesional

Cómo liderar una crisis

June 17, 2020

Dar los pasos adecuados para liderar un equipo durante una crisis como la pandemia de COVID-19 tranquiliza a los empleados y eleva su moral en un tiempo de confusión y dificultad. Demostrar que la gerencia se preocupa por la salud y la seguridad de su gente también potencia la productividad y la lealtad.

En este artículo exploraremos cómo puede liderar su equipo durante la crisis actual y daremos ideas que seguirán siendo pertinentes una vez que todo haya pasado.

¿Por qué es importante el liderazgo durante una crisis?

Las crisis generan incertidumbre. Para encontrar respuesta a las muchas preguntas relativas a la COVID-19, la gente se expone a una información cambiante y no siempre fundamentada. En circunstancias como estas, buscamos a nuestros líderes como fuentes de estabilidad, certidumbre y aliento. Los buenos jefes facilitan una comunicación frecuente y abierta para que los empleados estén informados y tranquilos, pese a las incertidumbres personales y laborales.

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Cómo liderar durante una crisis

Le ofrecemos medidas concretas que puede tomar para liderar de forma más eficaz su equipo durante la crisis de COVID-19:

1. Sea positivo, pero realista

Muchas empresas tratan de adaptarse rápidamente a las convulsiones económicas que ha causado la pandemia. Ante ello, mantenerse positivo ante las fluctuaciones supone un ejemplo muy útil para su equipo. Será más probable que sigan trabajando de manera productiva desde casa si ven que sus líderes no sucumben al pánico.

Además, si no se deja arrastrar por circunstancias que no puede controlar, tendrá más probabilidades de mantener la calma. Tener la mente despejada puede ayudarle a adaptar de forma proactiva la estrategia de su empresa al paisaje económico cambiante, y a tomar otras decisiones informadas e inteligentes.

2. Confíe en información creíble

Durante una crisis, es importante que ayude a su equipo a mantener la compostura y separar las emociones de los hechos. Recabe información de fuentes de confianza, como los del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) y el Ministerio de Sanidad, y compártala con sus empleados mediante la intranet de la empresa, en emails regulares o a través de videoconferencias. Es importante que explique cómo afectan las recomendaciones de estos organismos a su empresa, a la labor de los empleados y al funcionamiento general.

También debe transmitir con regularidad y de forma clara los principales mensajes de los directivos de la empresa. Es posible que se estén produciendo muchos cambios en la organización, y una comunicación transparente y coherente pueden servir para dar respuestas y aliviar la ansiedad de los afectados.

3. Comuníquese mediante canales apropiados

Todo contacto humano es reconfortante durante este periodo de distanciamiento físico, así que podría realizar actualizaciones diarias por chat, enviar emails semanales y organizar videollamadas quincenales o mensuales para transmitir la información esencial y responder “cara a cara” las preguntas de los empleados. Repetir y reforzar la información en distintos canales y de forma regular sirve para que todos conozcan los procedimientos que permiten mantener las operaciones y la productividad.

4. Enfatice la preparación

Comunique el plan con el que la empresa funcionará durante la crisis. Por ejemplo, los viajes podrían reducirse o cancelarse, o puede establecer que aquellos que se sientan mal deban quedarse en casa y guardar cuarentena, o bien puede cerrar la oficina para que todos los empleados teletrabajen. Si es necesario que su equipo permanezca en el lugar de trabajo, comunique las estrategias que implementará para mantener a todo el mundo sano y salvo. Por ejemplo, podría separar los escritorios, reducir el número de empleados en cada espacio y limpiar con mayor frecuencia el material, las superficies y las áreas muy transitadas.

Si las decisiones gubernamentales obligan a modificar el plan de negocio, sea transparente con el equipo y comunique su respuesta de forma clara y concisa, de modo que los empleados no pierdan la confianza en su seguridad laboral.

5. Esté presente y disponible

Durante una crisis, es particularmente importante que los líderes estén disponibles para guiar al resto. Si es el responsable de dirigir la empresa, es posible que a un empleado que haya tenido poco o ningún contacto con usted le cueste hablarle directamente. Haga hincapié en que está disponible por mail o mensajería online, o bien reserve determinadas horas a responder por videoconferencia y en tiempo real las preguntas y preocupaciones de sus empleados.

Como líder de equipo, puede ser útil celebrar una breve reunión matutina para fijar los objetivos del día y comprobar que todos cuenten con los recursos para alcanzarlos. No olvide reservar tiempo para las reuniones personales, de modo que cada uno de los empleados reciba atención e indicaciones personalizadas.

6. Cree una comunidad

No solo es posible, sino que es esencial reforzar la comunidad de la empresa en tiempos de crisis. Además de explicar cómo funcionará el negocio en esta época, debe centrarse en el impacto que la situación tiene en el bienestar del grupo. Cree oportunidades de colaboración y celebración, y anime a los suyos a que se comuniquen entre ellos con el mismo fin. Asegúrese de que los empleados conocen los recursos a su disposición (incluidos los que ofrezca la empresa) que puedan ayudarlos a sobrellevar unas emociones que, en una crisis como esta, pueden llegar a desbordarse.

7. Solicite opiniones y comentarios

Pida a los miembros del equipo que le expliquen cómo se sienten durante la crisis y qué puede hacer para que se sientan más apoyados. Sus preguntas pueden ir desde lo logístico (“¿cómo podría la empresa mejorar el soporte técnico”) hasta lo emocional (“¿qué podemos hacer para que te sea más fácil trabajar mientras cuidas de tu familia?"). Aunque es posible que no pueda aliviar todas sus preocupaciones, esta atención les confirmará que se preocupa de verdad por ellos, más allá de su desempeño laboral.

8. Evalúe sus directrices

Plantéese si es necesario reevaluar las directrices relativas a los viajes, al teletrabajo, al horario laboral, a las bajas remuneradas o a las vacaciones pagadas. Tal vez convenga modificar las normas habituales para cumplir las recomendaciones de las autoridades y atender mejor las necesidades emocionales de su gente. El equipo recordará que puso por delante su salud física, mental y emocional, lo que inspirará lealtad a largo plazo.

9. Dedique recursos a futuras crisis

Cuando termine la crisis de la COVID-19, la presión se aliviará y tendrá la oportunidad de valorar el funcionamiento de sus directrices y sistemas en tiempos de prosperidad y de crisis. Plantéese qué soluciones tecnológicas podrían facilitar una comunicación multicanal coherente. Explore programas de formación que aumenten la resiliencia de sus empleados, de modo que estén preparados para perseverar ante cualquier desafío futuro. Introduzca ejercicios regulares de empresa para fomentar el espíritu de equipo. Pueden ser tanto presenciales como virtuales y servirán para potenciar la conexión que los empleados están formando entre ellos y con usted durante esta época.