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¿Qué es la jornada parcial?

December 17, 2020

En su creación en 1919, la Organización Mundial del Trabajo (OIT) reguló la jornada laboral y estableció un máximo de 8 horas diarias y 48 horas semanales. Con el paso del tiempo y los cambios en el mercado de trabajo, se han creado otras alternativas. La jornada a tiempo parcial, por ejemplo, es aquella que no supera las 30-35 horas semanales.

¿Qué es la jornada parcial?

Existen otras alternativas, como las jornadas de corta duración, que suponen 20 horas o menos de trabajo a la semana. También se habla de “trabajo a tiempo parcial marginal” cuando representa menos de 15 horas semanales. La finalidad de la reducción del horario de trabajo es mejorar las condiciones del empleado. Se pretende lograr una mejor conciliación entre la vida personal y laboral.

En España, se dio un primer paso en este sentido con la reforma laboral de 2012. Las modificaciones de la jornada a tiempo parcial quedaron reflejadas en el Real Decreto 16/2013. Con anterioridad a esta fecha, solo aquellos trabajadores con contrato indefinido podían optar a la jornada parcial. A raíz de este cambio legislativo, existe la posibilidad de hacer contratos a tiempo parcial para empleos temporales.

Perfil del trabajador a jornada parcial

La jornada parcial es una opción laboral que atrae sobre todo a estudiantes, mujeres y adultos de más de 61 años. Los primeros, por la facilidad a la hora de compatibilizar trabajo y formación. En el caso de las mujeres, se relaciona con las responsabilidades familiares, punto en el que ahondaremos más adelante. Para finalizar, aquellos trabajadores que se encuentran en la fase final de su vida laboral pueden reducir su jornada y acceder a la jubilación parcial.

Es cierto que este tipo de contratos favorecen la conciliación. En España, la realidad nos muestra que muchas personas escogen la jornada parcial ante la imposibilidad de encontrar otro empleo. Según datos de la OCDE de 2016, el 63,4 % de los trabajadores a jornada parcial mostraban su preferencia por un contrato a tiempo completo.

Jornada parcial y brecha de género en España

La encuesta de Población Activa de la Oficina Estadística de la Unión Europea, Eurostat, muestra que las mujeres tienen una mayor predisposición ante el trabajo a tiempo parcial. En términos generales, el 30,8 % de las mujeres tiene un contrato a tiempo parcial, frente al 8,0 % de los hombres. La diferencia es mayor en los Países Bajos, donde el 73,8 % de las mujeres tiene contratos de jornada parcial.

Según el INE, la principal razón para elegir la jornada parcial en España se relaciona con la atención de familiares. La dificultad para costear servicios de cuidado para hijos, personas con discapacidad, mayores o adultos enfermos obliga a escoger esta alternativa. Son circunstancias que afectan sobre todo a las mujeres. De hecho, solo el 4,5 % de los hombres escoge trabajar a tiempo parcial con la llegada del primer hijo. Cuando la familia crece, la responsabilidad compartida en el cuidado es aún mayor. El 27,5 % de las madres con tres o más hijos trabaja a jornada parcial, frente al 3,4 % de los padres.

¿Horas extraordinarias o complementarias?

Existe cierta confusión al utilizar estos términos. Es algo comprensible pues, a fin de cuentas, ambos se refieren a aquellas horas de trabajo adicionales a la jornada laboral. El matiz que las diferencia es el tipo de contrato. Las horas extraordinarias son aquellas que trabaja un empleado a tiempo completo. Es decir, las que exceden de las 40 horas semanales estipuladas en el contrato. En cambio, en el caso de los trabajadores a jornada parcial, se consideran horas complementarias. La suma de las horas adicionales más las horas de la jornada parcial no debe superar las 40 horas semanales.

El Estatuto de los Trabajadores especifica las condiciones que rigen las horas complementarias en los contratos a jornada parcial. En primer lugar, la empresa solo podrá exigir el cumplimiento de estas si se han pactado de forma previa con el trabajador. Este acuerdo puede realizarse tanto al momento de la contratación como después. Es importante acotar que dicho pacto debe quedar por escrito y se considerará un anexo al contrato.

Por otra parte, solo los contratos a jornada parcial que superen las 10 horas semanales podrán incluir horas complementarias. Además, no pueden exceder el 30 % de las horas ordinarias previstas en el contrato suscrito por el trabajador. Es decir, un empleado a jornada parcial de 10 horas semanales puede hacer, como máximo, 3 horas complementarias por semana. Cabe mencionar que este porcentaje puede incrementarse hasta un máximo del 60 % si así lo especifica el convenio colectivo.

Legislación relativa a las horas extraordinarias

El empleador debe prever la cantidad y momento de aplicación de las horas complementarias y avisar al trabajador con antelación. La reforma del 2012 redujo el tiempo de preaviso de 7 a 3 días, salvo que el convenio estipule otro plazo. La norma contempla la posibilidad de que el trabajador renuncie a las horas complementarias por alguna de las estas causas:

  • Incompatibilidad horaria con otro trabajo de jornada parcial o necesidades formativas
  • Necesidad de reducir la jornada por motivos legales

Para ello, debe haber transcurrido al menos un año desde la celebración del contrato. Y, además, el trabajador está obligado a notificar al empresario con 15 días de antelación. Los trabajadores con contratos indefinidos de jornada parcial pueden aceptar de forma voluntaria las horas complementarias adicionales. Estas no deben exceder el 15 % de las horas establecidas en el contrato, y pueden llegar al 30 % por convenio colectivo.

La retribución de las horas complementarias debe ser, como mínimo, igual al pago de las ordinarias. Asimismo, las horas complementarias se computan para las bases de cotización a la Seguridad Social. Por ello, deben registrarse todos los días y la empresa está obligada a reflejarlas en la nómina.

Impacto de la jornada parcial en la economía española

Está comprobado que estas contrataciones aumentan durante las épocas de crisis, pues son una manera de evitar despidos y mantener la relación laboral. Los datos de la EPA-UE de Eurostat muestran el crecimiento de los empleos a jornada parcial en toda la zona. En 2002, el 14,9 % de los trabajadores tenía este tipo de contrato. Hubo un incremento progresivo hasta el año 2015, cuando se ubicó en torno al 19,0 %. En 2018 se produjo una pequeña disminución que la situó en el 18,5 %. La variación total en el periodo 2002-2018 es de 3,6 puntos porcentuales.

Los Países Bajos lideran el ranking de contratos a tiempo parcial, que concentran el 46,8 % de los empleos. Le siguen Austria, Alemania y Bélgica. El Fondo Monetario Internacional publicó en 2019 un estudio titulado: Implicaciones distributivas de las reformas del mercado laboral: Aprendiendo de la experiencia de España. En él analiza los cambios ocurridos a raíz de las modificaciones legislativas de 2012. Uno de los aspectos más destacados se refiere al incremento de la jornada parcial. Relaciona este aumento con un cambio estructural, derivado del crecimiento en el sector servicios.

Antes de la crisis, la construcción tenía un peso significativo en la economía. Y, por su naturaleza, en esta actividad hay mayoría de empleos a tiempo completo. Por el contrario, en el sector servicios cerca del 18 % de los empleos son bajo el régimen de jornada parcial. Para contextualizar esta cifra, basta con decir que es 4 puntos superior a la media general de los asalariados parciales. Esto podría explicar el porqué del repunte de los contratos a jornada parcial en nuestro país.

Jornada parcial y jubilación

En 2019 se modificó el sistema utilizado por la Seguridad Social para calcular las pensiones por jornada parcial. Previo a esta fecha se aplicaba un coeficiente de parcialidad que afectaba a la pensión de jubilación percibida por los trabajadores. El Tribunal Constitucional consideró que dicho sistema acarreaba una doble penalización injustificada. En la mayoría de los casos, los trabajadores a tiempo parcial cotizan menos, pues su salario es inferior al de jornada completa. Además, a sus aportes se les aplicaba un índice corrector que reducía el cálculo de número de días cotizados. En resumen, los años trabajados contaban menos.

La situación era bastante perjudicial para las mujeres, pues ellas concentran la mayoría de los contratos a jornada parcial. En consecuencia, el Tribunal consideró esta medida como discriminatoria. La situación se ha subsanado con la Sentencia 91/2019 del 3 de julio de 2019. A partir de ese momento, la Seguridad Social contabiliza los días trabajados a tiempo parcial como días naturales de cotización.

La decisión no tiene carácter retroactivo, por lo que las pensiones ya aprobadas no sufrirán ninguna modificación. Se beneficiarán las nuevas jubilaciones y los casos que no tuvieran resolución firme para esa fecha. Los sindicatos estiman que 1,6 millones de trabajadores a jornada parcial podrían verse favorecidos con esta medida.

Beneficios del trabajo a jornada parcial

Ya sea porque aún estás estudiando, estás pensando en ser madre o por cualquier otro tema personal, si estás pensando en conseguir un trabajo a jornada parcial, ya sabes todos los elementos que debes tener en cuenta para buscarlo.

Al contrario de lo que muchas personas piensan, un trabajo a jornada parcial también puede ser una gran oportunidad para realizar otras actividades que te hagan sentir realizado, ya que dispondrás de mucho más tiempo libre. Por ejemplo, puedes aprovechar para seguir formándote, para practicar algún deporte o incluso para pasar más tiempo con tus seres queridos.

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