Requisitos para trabajar en Francia

Por Equipo editorial de Indeed

Actualizado el 13 de octubre de 2021 | Publicado el 24 de mayo de 2021

Actualizado el 13 de octubre de 2021

Publicado el 24 de mayo de 2021

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Trabajar en Francia siempre ha sido una posibilidad muy accesible para los españoles. Por una parte, este país acogió a quienes huían de los horrores y persecución de la Guerra Civil. Y, más tarde, recibió al grueso de los trabajadores que en los años 50 buscaban oportunidades. Sin embargo, el perfil del emigrante español ha cambiado desde entonces, y también lo han hecho las condiciones de movilidad. En la actualidad, el 21 % de los migrantes españoles tienen como destino el país galo.

Requisitos para trabajar en Francia

Los españoles pueden circular con libertad entre todos los países del Entorno Económico Europeo (EEE). Esto quiere decir que la única documentación que necesita un ciudadano español para desplazarse es su DNI o pasaporte. Gracias a ello, una vez en Francia, no se le solicitará visado previo para inscribirse como demandante de empleo.

Además, está exento de la obligación de solicitar la tarjeta de residencia durante un periodo de tres meses, aunque es aconsejable gestionarla tan pronto se regularice la situación laboral para trabajar en Francia. Este trámite se cursa en la comisaría de policía que corresponda al domicilio.

Con respecto al idioma, es evidente que todo será más fácil si hablas francés. Sin embargo, si no tienes un buen dominio, también podrás optar a puestos de servicio que no requieran trato con el público.

Trabajar en Francia como autónomo

Otra alternativa es trabajar en Francia por cuenta propia. Esto no tiene mayor complicación, pues hay libertad de establecimiento y prestación de servicios entre los países de la UE.

Si estás dado de alta como autónomo en España, podrás prestar tus servicios en Francia sin permiso alguno. Durante un plazo de dos años no necesitarás cumplir con ninguna otra formalidad y la seguridad social española te dará cobertura. Si crees que vas a estar más de dos años, es aconsejable solicitar una ampliación. O, si lo prefieres, también podrás crear una empresa unipersonal y afiliarte al régimen francés.

Condiciones de trabajo en Francia

Al igual que en España, en Francia hay un “Salaire Minimum Interprofessionnel de Croissance”. Para 2021 este se ha fijado en 18 655 euros al año divididos en 12 pagas. Sin embargo, muchas empresas conceden bonos adicionales en Navidad o verano. En general, puede estimarse un salario promedio de 36 547 euros anuales, según datos del 2019. Por su parte, la tasa de desempleo se ubica en torno al 8,9 %, con variaciones según la región.

En cuanto a la jornada laboral, esta es de 35 horas semanales, pero casi todos los trabajadores cumplen horarios más amplios. Esas horas extra deben pagarse y la remuneración es superior a las convencionales.

Con respecto a las vacaciones, podrás disfrutar de al menos 30 días por año. Como aquí, se conceden permisos por maternidad y paternidad, y se reconocen las bajas médicas. Es importante verificar cuál es el convenio que te corresponde en el contrato de trabajo. Las leyes obligan a informarlo y puedes consultar las convenciones colectivas en la página web del ministerio de trabajo francés.

Tipos de contrato laboral en Francia

De acuerdo con el tipo de contrato, la normativa laboral contempla ciertas condiciones de duración y obligaciones de ambas partes. Las formas de contratación más habituales son las siguientes:

Contrato de duración indeterminada (CDI)

Este contempla el cumplimiento de un periodo de prueba de 3 meses. Durante este tiempo tanto trabajador como empresa podrán finalizar el acuerdo sin derecho alguno a indemnización. Transcurrido ese plazo, si no hubiera manifestación contraria, se convertirá en contratación fija o estable. Esta no tiene una fecha de finalización definida y ,cuando termine la relación laboral, el empleado recibirá una compensación.

Contrato de duración determinada (CDD)

Los contratos de duración determinada son los más utilizados, porque las condiciones de finalización son más flexibles. La duración mínima no está estipulada, pero suelen firmarse durante un periodo de 9 meses. El contrato se puede renovar con una duración igual al periodo inicial, pero solo una vez. En cualquier caso, las contrataciones bajo la modalidad de duración determinada no pueden abarcar un tiempo superior a 18 meses. Si se desea continuar la relación laboral deberá convertirse en un contrato indefinido.

Contrato de trabajo temporal

Las condiciones son similares a las de un contrato de duración determinada, pero interviene la figura de una agencia de empleo, es decir, el contratante no es el empleador sino una empresa intermediaria. Por lo general, se utiliza para contrataciones orientadas a empleos a corto plazo, durante periodos de tiempo específicos. Suplen necesidades puntuales de la empresa, sin generar obligaciones laborales a posteriori.

Contrato de trabajo de medio tiempo

Se considera medio tiempo aquel en el que se trabaja entre un 50 % y un 80 % de la jornada completa. En caso de ser inferior debería enmarcarse en una contratación por horas. Para poder acreditarse ante la seguridad social, se deben completar al menos 60 horas de trabajo al mes.

Trabajo intermitente

Este tipo de contratos se utilizan para labores puntuales y en actividades productivas con picos de demanda, por ejemplo, los trabajos de verano en el sector de la hostelería. Asimismo, se amparan bajo esta figura las contrataciones agrícolas, relacionadas con la vendimia o la recolección de frutas en general.

Certificación profesional

En Francia existen ciertas profesiones reguladas que tienen criterios especiales para el ejercicio y la homologación. Estas se especifican en la Directiva 2005/36 del Parlamento europeo y el Consejo de la UE, pero, en general, el mercado laboral es menos restrictivo que en España. Podrás ejercer una profesión siempre que puedas acreditar formación y experiencia. Además, se presta mucha atención al nivel de la titulación, es decir, a los años de estudio necesarios para obtener la certificación.

En la página web de France Éducation International, también llamado en el pasado CIEP, podrás conseguir información sobre el reconocimiento profesional. Se trata de un organismo dependiente del ministerio de Educación.

Conseguir trabajo en Francia

La mejor manera de migrar para trabajar en Francia es con un contrato de trabajo. Además de los portales de empleo locales, en la página del SEPE hay una sección dedicada a ofertas internacionales. Además, por ser un país de la UE, hay información específica sobre el programa de movilidad EURES.

También encontrarás enlaces al sitio de la agencia de empleo francesa, Pôle Emploi, y recomendaciones generales sobre la vida en ese país. Allí podrás encontrar solicitudes de empresas que buscan trabajadores con español. Hay todo tipo de ocupaciones, desde las más especializadas, hasta empleos temporales de baja cualificación.

Ofertas de trabajo para españoles

Los trabajadores españoles pueden optar a cualquier tipo de puesto, pero los siguientes sectores concentran el grueso de las contrataciones:

Profesores de español

Por razones obvias, los hablantes nativos con cierto grado de formación académica pueden optar a estos puestos con ventajas. Dependiendo de tu titulación podrías postularte para una plaza de profesor en una academia o dar clases particulares. Las tarifas por hora varían de forma notable. En algunos centros pueden llegar a pagar más de 30 € por hora o entre 200 € y 300 € al día. Como instructor particular hay ofertas a partir de 15 euros/hora.

Hostelería y restauración

El sector turístico es un importante motor de la economía francesa. Tanto las grandes ciudades, como la campiña o las playas reciben visitantes de todo el mundo. Hay ofertas de empleo para todo tipo de trabajos: recepcionistas de hoteles, guías turísticos, camareros, etc. Un recepcionista bilingüe puede aspirar a un salario de unos 1 800 € al mes. Sin embargo, conviene saber que la mayoría de estos contratos son por cortos periodos de tiempo.

Asistentes administrativos

Francia tiene una larga tradición de relaciones comerciales con España y Latinoamérica. Por eso, muchas empresas buscan personal administrativo que pueda entenderse sin dificultad con hablantes hispanos. La ventaja de este tipo de puestos es que se pueden conseguir contratos de tiempo indeterminado. La remuneración mensual oscila entre los 1 500 € y 1 600 €.

Ingenieros

Aunque los candidatos franceses tienen prioridad sobre los extranjeros, muchos españoles trabajan en este sector. Las perspectivas laborales son buenas, porque hay ofertas y salarios atractivos. Por ejemplo, un ingeniero con experiencia en mantenimiento eólico puede ganar entre 2 500 € y 3 500 € mensuales.

Comerciales

El sector comercial es uno de los más dinámicos en cualquier economía. Ya sea como dependiente de una tienda, representante de ventas o vendedor a distancia, es relativamente fácil conseguir empleo. Eso sí, se requiere el conocimiento del francés, aunque también se exija dominio del español. En los niveles de entrada la remuneración se ajusta al salario mínimo, pero habitualmente se añade una parte variable, a comisión. Y también hay cargos de dirección comercial bilingüe, con sueldos que llegan hasta los 55 000 € anuales.

Si te atrae la idea de trabajar en Francia, comienza por revisar en Internet las alternativas disponibles. Una buena investigación del mercado laboral junto a un buen currículum te ofrecerán muchas oportunidades.

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