Cómo ser coreógrafo: pasos a seguir y consejos

Por Equipo editorial de Indeed

3 de noviembre de 2021

¿Estás buscando información sobre cómo ser coreógrafo? Si te apasiona la danza, saber más sobre esta profesión te ayudará a valorar si es la salida laboral adecuada para ti. En este artículo hablamos de las responsabilidades de un coreógrafo y de cómo convertirse en uno.

Los coreógrafos desempeñan un papel fundamental en el desarrollo de los números musicales que forman parte de las producciones teatrales y en la industria del entretenimiento. Gracias a su experiencia y conocimientos sobre danza, utilizan diversos movimientos y estilos para transmitir emociones o ideas. Si quieres aprender más sobre el trabajo de los coreógrafos, sigue leyendo.

¿Qué es un coreógrafo?

Los coreógrafos son profesionales que crean coreografías, es decir, rutinas de baile, e indican a otras personas cómo deben interpretarlas. Aprovechan sus conocimientos sobre danza para transmitir emociones o ideas a través del movimiento. A menudo, comienzan su trayectoria profesional como bailarines, ya que esto les permite desarrollar sus habilidades y adquirir experiencia. Los coreógrafos pueden trabajar en diferentes ámbitos del mundo del entretenimiento, como espectáculos de danza, obras y vídeos musicales, publicidad, programas de televisión o películas.

¿En qué consiste el trabajo de los coreógrafos?

La principal responsabilidad de los coreógrafos es desarrollar y dirigir rutinas de baile. No obstante, sus responsabilidades pueden variar en función de si son autónomos o trabajan para alguna organización, como una compañía de danza. A continuación, se enumeran algunas de las tareas que llevan a cabo habitualmente los coreógrafos:

  • Combinar secuencias de movimientos para crear nuevas rutinas o reinterpretar rutinas existentes.

  • Explicar los pasos y movimientos a los bailarines y adaptarlos según sea necesario.

  • Experimentar con diversos estilos y movimientos de baile y pedir opinión a los bailarines.

  • Supervisar las audiciones para espectáculos o compañías de danza.

  • Elegir la música que acompañará a las rutinas de baile.

  • Desarrollar rutinas de danza de acuerdo con una composición musical o una letra determinadas.

  • Acudir a los ensayos para asegurarse de que los bailarines o los miembros del reparto entienden la coreografía.

  • Dar su opinión sobre otros aspectos relacionados con los espectáculos de danza en los que trabajan, como el vestuario o la iluminación.

  • Analizar las tendencias y los estilos de danza emergentes para estar al día y seguir creando rutinas innovadoras.

  • Asistir a espectáculos y eventos del sector para inspirarse y ampliar su red de contactos.

Cómo convertirse en coreógrafo

La carrera de un coreógrafo o coreógrafa puede ser tan exigente como gratificante. Exige una gran dosis de confianza y creatividad, además de determinación, paciencia y capacidad de concentración.

Contar con experiencia y formación en el ámbito de la danza es fundamental para convertirse en coreógrafo. Los pasos que debes seguir para acceder a esta carrera profesional son los siguientes:

1. Formarse desde joven

La mayoría de los coreógrafos empiezan siendo bailarines. Tomar clases te ayudará a aprender los fundamentos de diferentes estilos de baile, como el ballet, la danza moderna, el jazz o el hip-hop, y a desarrollar tus habilidades. Lo mejor es empezar a recibir enseñanza formal en danza desde pequeños. Por ejemplo, en clases extraescolares y programas de formación intensiva en verano impartidos por escuelas y compañías de danza. La enseñanza formal puede facilitar el acceso a escuelas de danza o programas universitarios concretos.

2. Obtener un título superior

Aunque no es estrictamente necesario, realizar estudios superiores de danza acreditará tus habilidades y conocimientos. No todos los empleadores exigen a los coreógrafos que tengan un título, pero estudiar te permite ampliar los conocimientos sobre la danza y su historia. También te servirá para mejorar tu técnica y aprender habilidades como la improvisación y el análisis del movimiento. Llegados a este punto, puede que hayas desarrollado un interés por un tipo concreto de danza, como el ballet o el hip-hop. Aunque puedes centrarte en una o dos estilos, deberías conocer diferentes tipos de baile, ya que esto te permitirá incorporar a tus rutinas una mayor variedad de movimientos.

Busca programas de grado y maestría sobre danza y coreografía que estén avalados por el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música. De este modo, la calidad de la enseñanza estará acreditada. Un título superior también te ayudará a adquirir experiencia profesional, ya que los estudiantes suelen participar en espectáculos y acceder a prácticas.

3. Adquirir experiencia profesional

Al comenzar tu carrera, puedes demostrar tus habilidades a través de producciones, recitales o festivales. Elabora una lista de trabajos para acreditar tus conocimientos y aptitudes ante los empleadores. Trabajar como bailarín o bailarina te permitirá seguir desarrollando tus habilidades y te ofrecerá la posibilidad de hacer contactos, ya que conocerás a compañeros de profesión que estén al tanto de ofertas laborales y podrás colaborar con coreógrafos que te asesoren y orienten en el ámbito profesional.

Muchos aspirantes a coreógrafos también trabajan como profesores de baile. Dependiendo de tus habilidades y experiencia, podrás encontrar empleo en escuelas y centros comunitarios. Trabajar como profesor te permite aprovechar tus conocimientos y te da la posibilidad de coreografiar rutinas para los estudiantes. De este modo, ganarás experiencia y ampliarás tu red profesional.

Consejos para desarrollarse profesionalmente

Si estás pensando en convertirte en coreógrafo, puedes seguir estos consejos para desarrollarte profesionalmente:

  • Establecer una red de contactos sólida
    Aunque la danza es un ámbito muy competitivo, conocer a otros profesionales de las artes escénicas puede ayudarte a encontrar oportunidades de trabajo. Además de relacionarte con otros coreógrafos, mantén contacto con personas del teatro, como guionistas, directores, productores o directivos que trabajen en la televisión y el cine. Tener los contactos adecuados y una buena reputación puede ayudarte a desarrollar tu carrera colaborando en diferentes proyectos creativos.

  • Unirte a organizaciones profesionales
    Unirte a una organización profesional también puede ayudarte a encontrar oportunidades de empleo, además de obtener acceso a recursos para tu desarrollo profesional. Asiste a conferencias o talleres para ampliar tus conocimientos de danza y seguir desarrollando tus habilidades. Estas organizaciones a menudo celebran eventos para establecer contactos, lo que te permite conocer a profesionales de tu campo.

  • Continuar con la formación
    Continuar desarrollando tus habilidades y conocimientos te ayudará a mantenerte al día. Al incorporar elementos modernos, podrás crear rutinas más innovadoras. Algunos coreógrafos se especializan en un estilo de danza concreto, como el ballet, la danza moderna, el hip-hop, el jazz o el teatro musical, pero conocer más estilos puede abrirte las puertas a nuevas oportunidades. Aunque los empleadores dan importancia a la experiencia de los coreógrafos que se han especializado en un determinado estilo, también valoran a los profesionales que dominan diversos estilos y están al tanto de las últimas tendencias.

  • Desarrollar las habilidades de comunicación
    Los coreógrafos deben interactuar con bailarines y otros profesionales creativos. A veces participan en la dirección de espectáculos o producciones. Cuando desarrollen una rutina, deben dar instrucciones claras a los bailarines sobre cómo llevarla a cabo. Si los bailarines tienen dificultades, los coreógrafos deben explicarles los pasos para que los entiendan fácilmente. Los bailarines pueden tardar en aprender los pasos, por lo que los coreógrafos también deben trabajar sus habilidades interpersonales, como la paciencia y el trabajo en equipo, para evitar conflictos en el lugar de trabajo.

  • Mantenerte en buena forma física
    Trabajar como coreógrafo o coreógrafa quizá no plantee tantas exigencias a nivel físico como en el caso de los bailarines. Sin embargo, estar en forma te ayudará a practicar tus rutinas de baile mientras las desarrollas. Practicar los pasos tú mismo puede ayudarte a tener una idea clara de cómo se desarrollará la rutina de baile. En lugar de limitarte a dar instrucciones verbales, también puedes enseñar las coreografías haciendo tú mismo de modelo.

Si te gusta expresarte a través de la danza y buscas un trabajo que te permita hacerlo, además de inspirar y motivar a otras personas, esta puede ser la profesión adecuada para ti.

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