Buscar trabajo

¿Qué necesitas saber antes de cambiar de trabajo?

December 17, 2020

Una buena parte de los trabajadores españoles desea cambiar de trabajo y un porcentaje significativo de ellos lo consiguen. Las estadísticas de movilidad laboral y geográfica del INE confirman que es una tendencia que aumenta cada año. En 2020, el número de personas ocupadas que han cambiado de residencia por motivos laborales alcanza casi los niveles del 2011. Más de 540 mil personas se han desplazado y todavía no se ha terminado el año. A esta cifra habría que sumar el número de personas que cambia de trabajo sin necesidad de mudarse.

Las razones que llevan a plantearse la posibilidad de buscar nuevos horizontes laborales son muy variadas. Las oportunidades de crecimiento profesional y las mejoras económicas son dos de las más comunes. También tienen mucho peso el ambiente de trabajo, la relación con los jefes y motivos de índole personal.

¿Cómo prepararse para cambiar de trabajo?

Para reconducir tu carrera de manera exitosa debes realizar una buena organización. Lee los siguientes consejos que te ofrecemos e intenta responder de manera sincera a las preguntas que te planteamos. Estamos seguros de que esclarecerá tus ideas:

¿Cuál tu situación actual?

Sientes que necesitas cambiar de trabajo, pero ¿sabes cuál es tu verdadera motivación? No basta con querer un mejor sueldo, también es necesario saber si tienes las herramientas para lograrlo. ¿Tienes las competencias que el mercado demanda? ¿Tus expectativas salariales se corresponden con la realidad? ¿Crees que te estás perdiendo de algo, aunque no sabes qué es?

Si cada día debes luchar con todas tus fuerzas para ir al trabajo, es posible que sufras del síndrome del trabajador quemado. Cambiar de trabajo podría ser una solución. O no. Debes buscar las verdaderas causas de tu malestar y evaluar las alternativas que tienes a tu alcance.

¿Qué trabajo esperas encontrar?

Este es un tema que está ligado al punto anterior. Muchas personas desean un puesto con una retribución más alta, pero no están dispuestas a asumir ningún sacrificio. Pregunta a tus colegas que trabajen en algo similar a lo que tú desearías. ¿Son sus horarios y cargas laborales iguales a las tuyas? ¿Tienen las mismas condiciones y flexibilidad?

Hay un principio económico básico que se refiere a la escasez. Michael Parkin lo explica muy bien en su libro Microeconomía: «podemos considerar nuestras elecciones como intercambios», lo que «implica renunciar a una cosa para obtener otra». Como dirían las abuelas: nada es gratis en la vida.

Antes de poner todas las cartas sobre la mesa y empezar una búsqueda de empleo, haz un análisis realista. ¿Existe el trabajo que anhelas? ¿Estás dispuesto a asumir el sacrificio que se requiere para alcanzarlo?

¿Qué necesitas para conseguir el trabajo de tus sueños?

Si la respuesta a esas preguntas ha ratificado tu intención de cambiar de trabajo, ponte manos a la obra. Tienes frente a ti una oportunidad de resurgir. Tendrás que asumirlo como un reto desafiante. No es un camino de rosas e implica mucho trabajo. Debes prepararte para encontrar muchas puertas cerradas, pero, si buscas con constancia y perseverancia, seguro que se abrirá una nueva ventana.

Tienes que preparar todas tus armas y trazar una estrategia, como, por ejemplo, actualiza tu CV y adáptalo a las ofertas que te interesen, haz un seguimiento continuo de los portales de empleo, redacta cartas de presentación, organiza tu agenda para que puedas asistir a las entrevistas y/o practica tus habilidades e incluso desarrolla otras nuevas.

Encontrar un nuevo trabajo quizás no sea la única recompensa, ya que este proceso será ya de por sí muy enriquecedor para tu aprendizaje personal. En el camino, puedes descubrir facetas de ti mismo que desconocías.

Alternativas para cambiar de trabajo

Una de las cosas que puedes descubrir cuando hagas el análisis anterior es que tu sector de actividad está saturado. Cuando hay muy poca demanda, las ofertas de trabajo suelen tener condiciones poco atractivas. En estos casos, reinventarse puede ser una buena alternativa.

Primeros pasos para la reinvención laboral

Se dice fácil, pero sabemos que cambiar de carrera es una decisión trascendente. En la ciudad de Santiago de Compostela, hay un edificio que tiene en su fachada un curioso tablero. Se trata del «Árbol de la Ciencia». Cuenta la tradición que los estudiantes universitarios que no tienen clara su vocación acuden a este sitio para decidirse. Se colocan de espaldas a la imagen, giran sobre sí mismos y señalan al azar un punto de la figura. En las ramas de este árbol están escritos los nombres de diferentes carreras. Se supone que la que hayas señalado será la que más te conviene.

Puede que esto funcione cuando se inicia el recorrido profesional, pero llegados a cierto punto, es lógico sentir un poco de ansiedad. El escritor Pío Baroja lo expresaba claramente en una de sus más conocidas obras: «Uno tiene la angustia, la desesperación de no saber qué hacer con la vida, de no tener un plan, de encontrarse perdido».

Si no quieres recurrir a la suerte y al «Árbol de la Ciencia», tendrás que hacer un viaje de introspección. Enumera las cosas que te disgustan de tu puesto actual y haz otra lista con las cualidades que tendría tu trabajo soñado. Asegúrate de incluir las características negativas que sean inherentes al puesto que desempeñas y no particulares de tu empresa. Ordena ambas listas en orden decreciente en función de tus prioridades. Es probable que tengas que hacer algunas concesiones y necesitarás saber qué es lo realmente importante para ti.

Cómo aprovechar tu experiencia y habilidades

Cambiar de carrera significa reorientar tus objetivos profesionales. Pero no pienses que empezarás desde cero, ya que es probable que puedas rescatar aspectos valiosos de tu experiencia que serán útiles también en otras áreas.

Una vez más te sugerimos que cojas lápiz y papel y pongas por escrito tus habilidades. Al hacer un listado o esquema, te obligas a ser preciso y a ordenar tus ideas. Anota en una columna tus habilidades blandas, es decir, aquellas que están asociadas a tus características de personalidad.

En otra columna, apunta tus habilidades duras. Estas se suelen referir a conocimientos técnicos y se adquieren a través de la formación o la experiencia. Hay algunas comunes a diferentes campos laborales, como los conocimientos de idiomas. Otras pueden ser específicas de tu profesión, como el manejo de un software de diseño o de control de inventarios.

Si a priori te resulta difícil identificar tus habilidades, puedes pensar en logros específicos de tu carrera. Observa qué recursos o cualidades empleaste para conseguirlos.

Analiza la información

Ya has averiguado qué quieres y qué recursos tienes para conseguirlo. El siguiente paso para la reinvención profesional consiste en investigar qué alternativas laborales se adecúan a tus intereses y capacidades. Revisa diferentes descripciones de puestos para ver qué perfil se ajusta más a tu realidad. Debes mantener tu mente abierta a todas las posibilidades. Recuerda que estás evaluando alternativas de reinvención profesional, no buscando un puesto en específico.

Para completar la investigación, pregúntale a las personas que conozcas y que trabajen en esas áreas. Así, podrás tener una idea más clara de las funciones y tareas de esos cargos. Consulta información en línea y empápate de todos los detalles de esa industria. Al concluir tu pesquisa, puedes encontrar tres escenarios diferentes:

  • Hay otros itinerarios profesionales que desconocías y a los que tu perfil se ajusta muy bien. ¡Enhorabuena! Es hora de empezar a buscar trabajo.
  • Hay carreras que tienen ciertos puntos en común con tu profesión, pero que requerirán un esfuerzo de aprendizaje adicional. Infórmate sobre las opciones de formación disponibles, precios, complejidad y duración. Decide si el sacrificio merece la pena y si estás en condiciones de asumir ese compromiso.
  • El trabajo que realmente te gusta exige habilidades o conocimientos que no tienes. Si aun así piensas que es una buena opción, traza un plan a medio plazo que te permita adquirir esas competencias. Empieza cuanto antes.

Consejos adicionales para cambiar de trabajo

Hoy en día existen muchas alternativas de capacitación. Por ejemplo, con la formación en línea podrías compatibilizar tus estudios con tus horarios de trabajo. Hay tutoriales o cursos autodidactas; otros con reconocimiento de instituciones académicas locales o internacionales.

No descartes tampoco la posibilidad de aprender cogiendo experiencia. El trabajo voluntario podría ser la respuesta para adquirir las habilidades que necesitas. Sea cual sea el camino que elijas, recuerda que un currículum actualizado es tu mejor herramienta para cambiar de trabajo. Asegúrate de incluir en él todas las nuevas competencias que hayas adquirido.

Para terminar, cuando estés listo para dar el gran paso, despídete de tu empresa con buen pie. Siempre es aconsejable dejar un buen recuerdo. Y, a pesar de que ahora te cueste reconocerlo, seguramente allí has aprendido muchas cosas que te serán útiles en tu nueva aventura profesional.

Relacionados

Ver más 

¿Qué es la jornada parcial?

En los últimos 20 años los contratos a jornada parcial han cobrado protagonismo en el mercado laboral. En este artículo analizamos sus ventajas y desventajas.

¿Qué es la jornada completa y qué debes saber sobre ella?

La jornada completa es trabajar 40 horas a la semana, divididas en cinco turnos de ocho horas. Sin embargo, existen variaciones que deberías conocer.